Hugo Carvajal Barrios Hugo Carvajal Barrios Hugo Carvajal Barrios Hugo Carvajal Barrios Hugo Carvajal Barrios

Menú

La mala praxis del periodismo contrarrevolucionario

  • 6 Noviembre, 2017

Por Hugo Carvajal Barrios

Domingo, 05/10/2017 .- En días pasados reflexionaba y escribía sobre el periodismo militante señalando cómo los periodistas devenidos en investigadores y olvidando la objetividad que debe privar en su ejercicio, muchas veces caen irresponsablemente en la difamación, por errores tan básicos como no verificar una información y dejarse tentar por el sensacionalismo que “vende”. Este periodismo, debo decir, aún conserva rasgos de institucionalidad y racionalidad, no así, el tipo de “periodismo” al que quiero referirme hoy, el periodismo contrarrevolucionario.

Este periodismo en primer término, parte del supuesto de que todo aquel que es “chavista” es un blanco de ataque, mucho más si la persona es chavista de convicción y ha osado hacer pública sus críticas constructivas a favor de perfeccionar el proceso revolucionario. En segundo término, estos medios son parte de las armas políticas de una guerra mediática, creadas para destruir la moral y la reputación de esos a quienes identifican como “objetivo” y recurren al chantaje político burdo y barato, para amenazar y manipular a sus víctimas.

En los medios “fascinerosos” los pasquines electrónicos que proliferan en la red donde se montan ollas, se crean tendencias de opinión, debo decir que soy uno de los blancos informativos preferidos. Y no es que quiera adoptar una posición de víctima que me quedaría bastante mal, por no ser mi estilo, sino que me llama poderosamente la atención que los argumentos están tan mal montados y “jalados por los pelos”, que no aguantan un análisis. Son simples conjeturas que venden mentiras como verdad.
Esta semana, otra vez, como muchas durante los últimos meses en los que he manifestado mi posición política de una manera clara y honesta, ejerciendo la autocrítica y siendo fiel a mis principios revolucionarios, vuelvo a estar vinculado a un caso que mes es ajeno y lejano.

Uno de los medios electrónicos que forman parte de la guerra mediática a la que me referí en anteriores párrafos, ha hecho conjeturas desafortunadas e inciertas acerca de la salida de un alcalde del PSUV del país con colaboración de un oficial de la GNB, quien, según se lee, pertenece a mi círculo de confianza y fue quien selló el pasaporte del Alcalde de Guanta en una oficina del Saime en la frontera con Colombia.

Tal afirmación es infame, carece de prueba y lógica alguna y me veo en la obligación de aclararle a la fuente informativa, que una vez más faltaron a la ética profesional, o mejor dicho, como quiera que no es periodismo lo que hacen, sino informar de manera oficiosa, con el fin de manipular a la audiencia que les lee, debo decirles igual a esta, su audiencia, que desde marzo del 2014 me separe de la Dirección de Contrainteligencia Militar y desde esa fecha no tengo trato con el personal de esa institución, excepto con su director general, por lo tanto no tengo relación alguna con el capitán Victor Pimienta y no forma parte de mi circulo de confianza como irresponsablemente publica el portal Venezuela al Día, artículo replicado por Aporrea.org.

Una intencionalidad oscura se oculta detrás de la “noticia” que no soy yo, pero que me aporta como un “dato importante” para alimentar una matriz de opinión perversa en una investigación contra la corrupción que se supone transparente, yo pudiera pensar , por otro lado que esos medios tratan de desviar la verdadera atención de la noticia que es el ataque a la corrupción por parte del Estado. Si lo que tratan es de enlodar mi nombre, bastante rato tienen ya haciéndolo.

A pesar de los ataques y en medio de la incertidumbre, me mantengo fiel a mis principios, a mis convicciones y estoy convencido que la verdad siempre tendrá más chance de ganar que la mentira. Este afán de quienes me ven como una amenaza cesará, pues cada vez es mayor el conocimiento de quién soy, qué me mueve. No hay guerra sucia que no pueda enfrentar y desde aquí les digo a los medios contrarrevolucionarios que rescataremos la institucionalidad y llegara el día en el que el buen periodismo se impondrá.